Hagamos la siguiente analogía:
Yo estoy enamorada de un chabón, me gusta mucho. El sexo es espectacular, me trata bien, me lleva a comer, después al cine, después al telo, nos entendemos, nos amamos, nos gusta la misma música, es fachero, se viste como a mí me gusta, es un limado, fuma macoña. Está "todo más que bien".
A mi me gusta que mis amigos se lleven bien con mis chabones, entonces nada.. Lo presento, sí?
Supongamos que a las.. 3 semanas, me peleo de mi mejor amiga, porque... teníamos puesto el mismo vestido en la fiesta. O bueno, un poco más groso. El mismo vestido y los mismos zapatos (lo compramos en el mismo negocio y la vendedora armaba conjuntos a lo loco).
Sigo con el chabón. Estamos a mil, en un par de semanas viajamos, a pleno. Estamos por vivir SIN DUDAS, el paso más grande del mundo..CUANDO DE REPENTE.
Tu amiga te lo hace. Sí, otra vez lo mismo.
Pero lo seguís amando. Porque él es él, y va a ser siempre así.
Pero qué mal lo de tu amiga, no?
CON LOS REDONDOS NO SE JUEGA, CAJETUDO.


